lunes, 24 de noviembre de 2014

Mi noble Cúcuta


Por Carlos Contreras
Estudiante de Competencias Comunicativas
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     Mi ciudad está fundada en un valle cálido, regado por el río Pamplonita y bordeada por el río Ureña.  Sus calles rectas están adornadas con frondosos árboles los cuales forman largos túneles verdes, que hacen el transitar por sus vías un paseo agradable y fresco.  Todos los habitantes de mi ciudad son privilegiados de ser acariciados por suaves vientos que alivian el calor al caminar; su gente es alegre como solidaria, y cuentan con toda la infraestructura pública necesaria para un desplazamiento eficiente a través de ella, fluido y ameno.
 
Mirador de Loma Bolivar

     Cúcuta tiene muchos parques,  todos cuentan con algún monumento, por ejemplo; el parque Santander cuenta con una estatua del general Santander, al igual que el parque Simón Bolívar, el Mercedes Abrego, etc.  En cuanto al ocio los centros comerciales como el Ventura, San Mateo, Unicentro y otros, nos divierten con grandes superficies de comercios, cines, áreas recreativas, plazas de comidas que alivian el ajetreo del local y de visitantes de la frontera venezolana.  También hay parques ecológicos que cuentan con grandes piscinas y áreas verdes para caminatas y paseos familiares, o distintos tipos de actividades deportivas como el ciclismo.

Mi entorno social


     Por lo general, en cuanto a creencias y espiritualidad, la religión dominante es la católica, muy tradicional en la ciudad y cuenta con importantes sitios de veneración como la Catedral de San José, frente al parque Santander y la iglesia de la Virgen de Chiquinquirá, en el barrio San Luis, cuna de Cúcuta; otras religiones cuentan con sitios de culto pero no son muy representativos ni cuentan con relativa belleza arquitectónica.  A pesar de la predominancia numérica de una fe sobre otras, el ciudadano cucuteño respeta las diferentes creencias de sus habitantes, incluso, quienes no tienen ninguna creencia o no son religiosos, se llevan muy bien con creyentes y habita el respeto en general.  







¿Cuál es  el principal problema  que aqueja su territorio y cómo cree que se puede solucionar?

     El principal problema de mi territorio depende desde la óptica con que se mire.  Personalmente observo que lo que más aqueja mi territorio es la poca cultura de su componente humano; sus integrantes son perezosos para leer,  denotan mucha ignorancia (entiéndase ésta como ausencia de conocimientos) y cuentan con un sentido crítico aceptable.  Esto se ve desde la escuela y el hogar donde maestros y padres de familia no se preocupan mucho por formar mentes más agudas, dejando a su suerte la formación de las conciencias y criterios de sus hijos educandos.  Es el componente más infravalorado y admite la entrada del facilismo al modo de vida del individuo.

     La solución es atacar el problema desde un punto de inicio común: la escuela.  Se debe crear un protocolo que de las pautas necesarias para sembrar la semilla que germine y de los frutos deseados, es decir; el sistema educativo debe indicar a maestros el como lograrlo, y estos a su vez; enseñar a padres y alumnos en reuniones extracurriculares, el como llevarlo a cabo y hacerlo de obligatorio cumplimiento como requisito para aprobar grado.  El todo no es poner a leer libros por notas, sino enseñar a tomar el gusto por aprender, a comportarse, relacionarse, tomar conocimientos de toda índole y socializarlos; esto de la mano de contenidos educativos transmitidos en los medios de comunicación, reduciendo y reemplazando en parte y por norma los contenidos basura que dominan actualmente. 


Más información al respecto:


Viceministra de Educación y Director de ICETEX, visitan a Cúcuta con el propósito de proponer a los dirigentes regionales las nuevas formas y programas que ayudarán a los estudiantes a acceder a la educación. Buscando una manera que ayude a mitigar la deserción estudiantil en el acceso a las carreras profesionales.

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